Libros para soñar, para crear, para comprender.

Textos para adultos

En la más oscura intimidad

Mi segundo relato erótico realizado para el certamen literario Geografía e Historia del Cine Erótico. Muestra de 2016.

 

Sobre tu muslo izquierdo

Mi primer relato erótico, realizado para participar con mis compañeras y compañeros de la Agrupación María Muñoz Crespillo, en el recital literario: Geografía e historia de la poesía erótica. Muestra 2015: "Francia, La Belle Époque". Fue celebrado en el mes de octubre en Dos Hermanas y próximamente, debido al éxito, lo repetiremos en el Centro Cultural de Montequinto.


 

8 de marzo de 2013. Día internacional de la mujer

En tono de humor y una pizca de ironía. Dedicado a todas las mujeres.






El correpasillos

Al poco de nacer, pasados unos pocos meses de nuestra existencia, estamos deseando ponernos de pie para poder empujar ese objeto de deseo maravilloso que nos atrae con sus brillantes colores. Nos lo ponen delante para que piquemos y sin saber porqué caemos como tontas en el anzuelo. Y allí vamos con miedo pero agarradas a nuestro correpasillo.
Nos miran y nos aplauden por haber sido tan valiente. Nuestra niña ya sabe empujar. Por fin está iniciada. Ya todo será “coser y cantar”.

Luego llegó el cochecito. ¡Qué felicidad llevar a mi muñeco de paseo! Nos juntábamos unas pocas de amigas todas con nuestros cochecitos y nuestros “bebes”. Estábamos muy orgullosas y felices. Era lo que más nos gustaba.

Pasó el tiempo, muchas cosas sucedieron pero la más importante fue que me casé. Ahora empujaba un cochecito con dos bebes de verdad y los dos míos. A veces soltaba el cochecito y cogía el carro de la compra. ¿Que qué es eso? Pues es un artilugio, actualmente la mayoría de las veces de cuatro ruedas, que sirve para aliviar el peso cuando sales a hacer compras. Dispone de una bolsa que parece grande y que se queda pequeña cuando vas al supermercado, luego a comprar el pan, luego a la frutería y luego a la pescadería. Has de ser muy hábil al ir guardando lo comprado de forma correcta, porque si no, al llegar a casa te encuentras con una tortilla de tomates lista para meter en un puré de pan. Mientras vas llegando, empujando el carro maravilloso y con tres bolsas más que no entraron, rezas porque esas nubes negras que se ven no acaben por dejarse notar. Sucede a veces que no escuchan tus ruegos y empieza a llover. ¡Divino carro!, no pensaron en lo de la lluvia y allá va el ama de casa mojada y empujando el carro.
Una vez en casa hay que guardarlo todo en su sitio. Mientras terminamos de recoger, nuestro querido marido viene a la cocina, abre el frigorífico y nos dice ¿cariño, no has traído cervezas?
Es entonces cuando me acuerdo del señor, porque tuvo que ser un señor, quien inventó el carro.

Continúa pasando la vida y sin darnos cuenta nos toca ahora empujar el cochecito de los nietos.

Pero, ¿por qué se me ocurrió agarrar aquel correpasillo? Si en realidad, a pesar de lo llamativo, la cara del oso me daba miedo.

Pensaba, bueno seguro que pronto me llegará el momento en que tenga tiempo para mí, sin tener al fin que sujetar ningún artilugio con ruedas.

Y aquellos pensamientos, por mucho que me empeñé, nunca llegaron a hacerse realidad, porque heme aquí reunida con mis amigas, paseando, tomando el sol del invierno, sujetando con fuerzas y empujando mi andador.

Moraleja: no se te ocurra nunca comprarle un correpasillos a tu hija.

PD: me encantaría poder generalizar y decir a nuestros hijos, pero de momento y aún, somos mayoría a la hora de empujar este tipo de artilugios, creados sin duda por un diablo masculino que disfruta viéndonos en tales circunstancias.

 

Cuento dedicado a la Asociación Educativa y Social Ntra. Sra. de la Candelaria por su excelente labor en la zona de Tres Barrios de Sevilla

El libro mágico

Había en Sevilla una zona llamada Tres Barrios. Las gentes que vivían allí, eran humildes y honradas. Llegaron de muchos lugares, incluso de más allá de los mares. Sólo deseaban una casa y un trabajo digno para poder vivir felizmente con sus familias. Pero desde hace ya muchos años venían teniendo un grave problema. Un malvado hechicero había realizado un conjuro sobre estos lugares, de tal manera que aquellos que iban gobernando, nada más comenzar su mandato, se les cubrían los ojos con una especie de niebla. Con ella era imposible ver más allá de sus narices, y por eso, como si de cuervos se trataran, sólo querían tener más y más riquezas para ellos y todo su séquito que les acompañaban. Aquel hechizo, además, les hacía olvidar las promesas que un día hicieron y estos barrios cada vez se empobrecían más y vivían en peores condiciones.
Los habitantes de estos lugares estaban ya hartos de tanto mentiroso, habían sido muy pacientes, siempre esperando la llegada de alguno que fuera honesto y cumpliera todo aquello con lo que se había comprometido.
Al fin un grupo decidió reunirse para hablar de lo que les sucedía e intentar buscar alguna solución a lo que les pasaba. Después de muchas horas  de hablar y de intentar ponerse de acuerdo, llegaron a la conclusión de que sí que había una forma de ayudar a que todo mejorase. Debían proteger a los niños, pues de ellos dependería el futuro de ellos mismos y de sus barrios. Había que cuidarlos con mimo y a través de ellos a sus familias y éstas a su vez a otras familias, así en una cadena de solidaridad.
Hacían de todo y mucho más, pues juntaban corazones y muchas ganas de mejorar las condiciones de los niños y del barrio. Reunieron un ejército sin armas, entre trabajadores, socios y voluntarios.
En estas estaban cuando otro personaje se sumó  a la historia. Una mujer nacida en el barrio y criada en él, que vivió una  etapa muy feliz en sus calles y plazas. Que había visto como los mayores hicieron un gran esfuerzo por mejorar las condiciones de vida de todos, con mucho empeño y trabajo. Pensó que este era el mejor sitio para ofrecer lo que había aprendido a lo largo de los años y volcarlo allí. De esta manera creó un lugar lleno de imaginación, donde todo era posible, un cuento dentro de otro cuento, personajes extraños y lugares increíbles. Llegaron niñas y niños con ilusión, que hicieron posible que todo aquello y mucho más sucediera. Jugaban con las palabras que las llenaban con su propia voz. Cambiaban los cuentos, los protagonistas, creaban sus propias historias y también las llenaban de color con sus dibujos.
Allí reinaba la paz, la concordia. Todo era posible en aquel salón de la Fantasía. Y como por arte de magia con el trabajo de algún duende, sus trabajos fueron recogidos en un libro que animó a otros niños a leerlo y a escribir ellos sus propias historias.
Aquel libro era realmente mágico, contagiaba de ganas de expresar de alguna manera lo que le bullía a cada uno en su imaginación. Hacía posible lo imposible y los sueños, realización.
Dicen aquellos que vivieron en aquella época, que fue tanto su poder, que muchos otros proyectos dejaron de serlo y se hicieron realidad. El libro los llenó de esperanza y confianza en ellos mismos y su capacidad para cambiar las cosas. El libro fue de mano en mano y con él se iban sembrando pequeñas semillas de posibilidades. Cuando por fin llegó a manos de los gobernantes de la ciudad, se rompió el maleficio. Se cayeron de sus ojos la neblina que les impedía ver la realidad del daño que habían estado produciendo. Desde entonces se dedicaron, junto a todos los habitantes de los Tres Barrios, a trabajar en la mejora de aquella zona.
Cuentan también que una fuerza invisible, extraordinaria que salió del libro de la Fantasía, se tragó al Hechicero que ya nunca más salió. Se rumorea que anda de cuento en cuento, tratando salir de ellos y que a su paso por sus páginas deja escritos otros embrujos terribles, pero que estos siempre se desbaratan cuando un niño abre un libro.

DÍA DE LA MADR, 2012

Para todas las mamás del mundo deseándoles que tengan un feliz Día de la Madre
Seño, ¿de qué está hecha mi mamá?
-¿Será de algodón?
-Sí, es verdad, porque es muy suave, sus caricias me gustan mucho, me dan su calor y sus cosquillas me hacen reír.
-¿Tal vez de plumas?
- Claro como un pájaro multicolor, porque siempre me canta y nos divertimos mucho cuando lo hacemos juntos.
-¿O quizás de papel?
- Sí, es como un libro de cuentos, me lleva a lugares lejanos y a conocer personajes increíbles.
-¿Puede ser que esté rellena de chocolate?
-También, porque sus besos son dulces y ricos.
-¿Tendrá también agua de mar?
-Seguro, porque, a veces, a mi mamá la cara le sabe salada y su gesto está triste. ¡Qué difícil seño! Entonces, ¿de qué estará hecha mi mamá?
-Pues de todo lo que hemos dicho y mucho más: de entrega, ternura y sobre todo amor.
Por eso en este día especial de celebración, le decimos: mamá te queremos de todo corazón.


 
 BIENVENIDO SOL 

Frío y hambre, donde la llama
de la honradez no se enciende.
Relámpagos de incertidumbres
en una sociedad que amanece.
Saben a dónde van,
pero desconocen el camino
que recorrerán, que les llevará
a ese mundo imaginado
en el que la justicia alimente el día a día
y la educación sea uno de los objetivos primarios.
Una sociedad formada por todos y
cada uno de los que conviven
bajo el mismo Sol.
Un solo ser de raíces profundas
y ramas dispares.


Sobre las bibliotecas

Ocurrió hace trescientos años, aparecieron por todos lados, debajo de las piedras, en cuevas, en lugares inaccesibles, palabras sobre un material suave y delicado de color blanco.
Nos llenamos de extrañeza, entusiasmo, aprendimos su significado, conocimos e interpretamos la realidad a través de ellas. Algunos quisieron esconderlas, pero no les fue posible. Nació una biblioteca. 

Todas las voces fueron escuchadas.

El arca de los libros



Pronto comenzarán las lluvias, casi no queda tiempo. Es difícil elegir. ¿A quiénes debo salvar? No entiendo porqué me eligió a mí. Soy la becaria, la que está en prácticas. Llevo tres meses en la biblioteca. Se va a liar una buena. Elige lo mejor, me dijo la directora. Daba vueltas corriendo entre los pasillos de estanterías, este sí, este no sé. Entonces apareció aquel ser pequeño, no sabría decir qué era, un duende tal vez. Tenía la mirada dulce y la sonrisa más hermosa que nunca vi. Supo de mi angustia y me ayudó.
-No deben faltar escritores de fantasía. Tampoco aquellos que facilitan la agudeza mental. Ni los que promueven la solidaridad y la justicia. Tendréis que crear un mundo diferente. Harán falta ideas nuevas, pero sin olvidar los que en el pasado aportaron su saber. No te olvides de los poetas, sus palabras hermosas darán aliento.
Terminé justo a tiempo, comenzaba a chispear. Le busqué, pero había desaparecido. Por donde había pasado dejó una estela luminosa imposible de no ver.
-¡Vaya! Te prestaron ayuda.
-Parecía un duende.
-Ilusa, era Don José Saramago.



RECORDANDO A UN AMIGO

Para que todos aquellos que te conocieron recuerden que jamás tu alma se marchará de nuestros corazones, permanecerá en ellos hasta el mismo día en que nosotros hagamos también el tránsito y nos encontremos. Guardé en mi memoria tu regalo de cumpleaños que ahora ofrezco a todos para que no olviden tu faceta de poeta.

Y cuando nos encontremos nos saludaremos
y recordaremos aquel gran verano,
cuando de la autopista cómoda,
pasasteis a los caminos vecinales
y os manchasteis los pies, los brazos y las
manos, con fango de nuestro lodazal.

Y a ti y a todos, ofrezco el poema que escribí gracias a tu verso, un día robado y después ya por fin prestado con amor. 
La luna es el epíteto de la noche
y tú la fragancia que de ella se desprende.
Por ello mi alma viaja
a través de ella,
a través de ti,
buscando quizás el camino,
senda de mi hacer
que culmine al fin,
la verdadera personalidad
de esta imagen vaga y triste
de mi luna nueva.
Gracias Joaquín

La elegancia de una geisha



Al abrir la puerta corredera, apareció. Vestía un quimono azul con un estampado peculiar, eran erizos. Me invitó a entrar y a que me quitara los zapatos. Una vez dentro de la casa, la seguí hasta una sala donde sobre una mesa, había todo lo necesario para la ceremonia del té. Me senté sobre un cojín. Ella, silenciosa, elegante, vertió sobre el pequeño cuenco el líquido humeante. Un aroma a flores llenó toda la estancia. Bebí en pequeños sorbos mientras ella, se mantenía con la cabeza gacha. Lo intuí, la había encontrado. A pesar de sus esfuerzos por desaparecer yo, la mejor detective de París, en principio desorientada por pistas falsas, tenía muy claro que debía dirigirme a Japón. Le ofrecí el cuaderno bellamente encuadernado. La tela que lo forraba estaba impregnada con una loción mágica. Se sintió atraída por la cubierta y lo tomó. Quedó hechizada, su idea de abandonar la escritura desapareció. Mi tarea había terminado. Los lectores seducidos por sus escritos y que se encontraban en estado lamentable, por fin podrían recuperarse. Me pagaron bien y les entregué lo que querían, un nuevo libro de Muriel Barbery.


Parte de mi familia


Os presento a dos de mis amores. Llegaron a mí de forma muy especial. Un día de hace varios años, yendo por una calle donde suele haber muchos gatos, desee uno. Fue algo breve e inesperado y quedo guardado sin ser yo más consciente de aquel deseo. Apenas unos días, tal vez una semana, se cumplió. Una gata apareció en el rellano de mi piso. Yo me disponía a salir. La llamé, entró sin pedir permiso. Dio una vuelta por la casa y saltó a un sofá. Fue su forma de decir, este ahora será mi hogar. Se le puso por nombre Sishuka que significa tranquila, ya que dormía y dormía, hasta que despertó y dejo de serlo. Tiene una belleza extraña. Mi padre no la quería.
Un par de años después pensé, que Sishuka se merecía tener un amigo o amiga de su especie. Pensado y realizado. Me disponía a ir a dar un paseo, cuando vi unos ojos azules divinos en una carita preciosa. Se encontraba detrás de una columna. Tan cariñoso es, que cuando lo llamé se acercó y se dejó coger. Lo achuché y me lo llevé a mi casa. Todos estuvieron encantados menos Sishuka y mi padre. A cuál más arisco con el pobre gato que era todos mimos. Se llama de muchas maneras. Cada uno lo llama como le sale del alma y él, contento, acude a todos los nombres. Uno es Sami, significa compañero que entretiene. Otro es Miguel, otro Gato. Mi padre les llama Pituca y Pituco.
Después de grandes luchas territoriales, los gatos entre ellos y con mi padre, se llevan bien.


Microrrelato

Creen que es alergia, pero es amor. Me lo dijo mi hijo Alejandro cuando después de una discusión con su padre, me puse a llorar.
-Algunas personas cuando van al campo, al parque, les pican todo, no están a gusto, se vuelven gruñones, igual que vosotros. Tenéis que ir al médico y él os pondrá la vacuna que quita lo que tenéis en los ojos y no os deja ver lo que os queréis, yo creo que es amor.
Mi marido, que escondido escuchaba a nuestro hijo, entró y con lágrimas en los ojos le dijo:
- yo también creo que es amor y me pondré la vacuna.

 

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